Fidelidad Familiar Invisible: Un Mensaje para Sanar.


Pintura: "Tres generaciones", de Omar Biscotti.

Todos formamos parte de un sistema familiar, pertenecemos a un árbol genealógico. Somos una hoja determinada entre otras muchas hojas, estamos entre sus numerosas ramas que proceden de un mismo tronco y de unas mismas raíces. Este sistema, este árbol, busca la armonía, el equilibrio, la calma. Poder crecer sano, robusto y con unas raíces fuertes. De manera, que todo aquello que en algún momento rompió la estabilidad, debe ser sanado… Siempre… Antes o después.


El poderoso inconsciente familiar tiene toda la información. Conoce todos los secretos, todo aquello que fue ocultado, escondido -normalmente por vergüenza-, también lo que se ha olvidado y, en definitiva, todo lo que fue vivido como injusto, como drama: crímenes, suicidios, abortos, traiciones, exclusiones, infidelidades, incestos, violaciones, herencias usurpadas, engaños, abandonos... La lista es larga. Se trata de asuntos relacionados con la vida y con la muerte; con el sexo; con el dinero.

El inconsciente tiene buena memoria. Lo recuerda todo.


De esta manera, la Fidelidad Familiar Invisible (FFI) es aquella lealtad que una persona tiene hacia un ancestro (o varios) y que le lleva a reproducir de alguna forma el drama vivido por éste. La finalidad es que lo resuelva y sane él y, a su vez, todo el árbol. Lejos de ser un castigo es un honor y un acto de reconocimiento, pues se sabe que el "elegido" o la "elegida" cuenta con los recursos necesarios para poder hacerlo, lo que, a su vez, será una oportunidad para su aprendizaje y crecimiento personal. Como les digo muchas veces a las personas que vienen a mi consulta: "Eres el héroe / heroína de tu clan".


No importa si el ancestro murió hace mucho o poco tiempo, ni siquiera si se le llegó a conocer. Tal vez se trate de alguien que sigue vivo, y tampoco importa cómo sea nuestra relación. Estamos unidos fielmente por alguna o varias de estas cuestiones: nombre, fechas, profesión, parecido físico, misma enfermedad, mismos hobbies…


Se repiten así conductas, acontecimientos, situaciones, sobre las que no se tiene control y que realmente no pertenecen a la persona, aunque ella no lo sabe y las vive como propias. "Somos, finalmente, mucho menos libres de lo que creemos", como dice Anne Schützenberger, autora del libro "Ay, mis ancestros".


De manera que nos podemos encontrar boicoteando nuestras relaciones de pareja, en lealtad a, por ejemplo, la madre o la abuela, que fue desgraciada en el amor; algo así como: "Si ella no pudo gozar de la plenitud del amor de pareja, yo tampoco".


O podemos estar siempre con escasez de dinero, fieles al bisabuelo que sufrió una ruina económica.


O alguien murió joven y nosotros tenemos un accidente el día de su fallecimiento, lo que se conoce como Síndrome de Aniversario. O desarrollamos la misma enfermedad y a la misma edad.


Y esto es así hasta que la persona lo hace visible, toma consciencia, lo trabaja y alcanza su libertad, iluminando las partes oscuras de su árbol. Sana ella misma, pero también todos sus descendientes, directos e indirectos y también sus antepasados, pues es una nueva y regeneradora información que cambia la energía dañina por otra purificadora y que alcanza al árbol en su totalidad, renovando su savia.


Para poder realizar esta catarsis, al inconsciente hay que hablarle en su propio lenguaje, que nada tiene que ver con el lenguaje racional. Este es el motivo por el que, habitualmente, no es suficiente con conocer el problema a nivel intelectual. Hace falta esa comunicación con el inconsciente a través de diversas técnicas, como la hipnosis o la PNL, entre otras.


En realidad, y esto considero importante matizarlo, mantenernos fieles al drama no es lo que busca el árbol genealógico, sino que busca justo lo contrario: que el drama sea sanado y que seamos fieles a nuestra familia llevando a cabo esa sanación y poniendo fin a la repetición dolorosa e inconsciente.


Si te encuentras bajo una FFI que te hace fracasar en uno o en varios aspectos de tu vida, solamente hay un camino: Tomar conciencia, descubrir qué te está diciendo tu árbol. ¡Escúchalo! Tu misión es despertar y dar luz, a través de tu sanación, a tu sistema familiar. De esta forma, tú podrás vivir libremente tu propia Vida. Y tu árbol genealógico podrá crecer fuerte, con sus ramas florecidas, su copa en contacto con la protección del Cielo y sus raíces nutriéndose del Amor de la Madre Tierra.


Helena Fernández Brioso.

Especialista en Biodescodificación. BioNeuroEmoción®. Psicosomática Clínica y Humanista.

Máster en Inteligencia Emocional e Intervención en Emociones y Salud.

Psicología Positiva y del Bienestar.

Máster en PNL & Experta en Coaching. Hipnosis. PSYCH-K®.

Experta en Par Biomagnético.

Si te reconoces en una FFI, pide ya tu cita, presencial o por Skype, en

biosaludsevilla@gmail.com

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