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Testimonio: Yo o mis Vínculos Familiares


Mi familia me decía que era muy quejica, que siempre estaba cansada y que me ponía de mal humor o deprimida sin motivos, no entendían lo que me pasaba. Visité muchos médicos hasta que fui diagnosticada de fibromialgia. Mi médico me dijo que esta enfermedad no tenía cura y que limitaría mucho mi vida. Con 38 años recién cumplidos sentí que mi vida se acababa.


Mis amigos se fueron apartando de mí, porque no podía seguir los planes que hacíamos, también perdí a mi pareja. Cada vez más sola y más hundida luchaba para no resignarme a que mi vida fuese así. Comencé a buscar por Internet y descubrí terapias como la Biodescodificación o el Par Biomagnético y fui a la consulta de Helena Fernández Brioso, que utilizaba estas terapias, junto a otras muchas.


Así comenzó mi viaje del héroe, como suele decirse. Encontramos el origen de la enfermedad, lo que la había producido. Fue doloroso para mí verlo y comprendí porqué se llama en Biodescodificación conflicto de las fibras familiares, de los vínculos familiares. Tuve que tomar consciencia de muchas cosas.

Por primera vez en mi vida me di prioridad frente a los demás, me dediqué a hacer cosas que siempre me habían gustado, pero que por unas cosas o por otras, nunca había hecho. También modifiqué mi forma de relacionarme con mi familia y me distancié de una relación que para mí era muy negativa. Dejé de buscar el reconocimiento de mi familia. Todo esto fue un largo proceso, hicimos muchos trabajos con el Transgeneracional, con PNL, con Biomagnetismo, con Hipnosis, etc, etc.


Hoy puedo decir que han pasado ya casi tres meses y me encuentro perfectamente, que esta enfermedad SÍ se cura, es 100% emocional, y que me siento ilusionada y fuerte ante el futuro. ¡Nunca hubiera imaginado un éxito tan grande!


Animo a todas las personas que tengan este padecimiento a que busquen ayuda como hice yo. Por supuesto, recomiendo a Helena, me ha guiado en mi proceso con mucha profesionalidad. Es una persona cercana, paciente y con mucha empatía, que sabe bien lo que hace, y que te facilita muchísimo todo el trabajo.


Helena, decirte gracias se me queda corto. Has sido una gran maestra para mí y siempre tendrás un lugar en mi alma y en mi corazón. ¡Gracias, gracias, gracias!


Amparo V. J. – Utrera – (Sevilla)

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