En Busca del Gemelo Perdido.


Se calcula que uno de cada diez embarazos son gemelares.

Son muchas las personas que comienzan su vida junto a otra en el útero materno. El corazón comienza a latirles a la vez, uno puede escuchar el del otro, así como un amplio abanico de percepciones sensoriales que les hacen saber que están juntos, en pleno contacto, en plena unión con su “alter ego”, su “otro yo”.


En algún momento del embarazo este apacible clima de sentirse acompañado y de compartir un mismo espacio desaparece, porque uno de ellos muere. Podemos imaginar el tremendo impacto que sufre el gemelo superviviente. Un hecho sobre el cual posteriormente no habrá ningún recuerdo consciente, pero sí puede haber una serie de síntomas que podrían marcar profundamente la vida de la persona que ha perdido a su gemelo, ya que su inconsciente sí tiene grabado este drama intrauterino.


Es así como se produce el "Síndrome del Gemelo Perdido”, también conocido como “Síndrome del Gemelo Evanescente”. Un conjunto de síntomas que operan a nivel inconsciente, sin que necesariamente tengan que darse todos ellos. Algunos de estos síntomas son:


  • La soledad, pese a estar acompañado. Es una soledad honda, intensa, penetrante, recóndita, que se da en muchos o en todos los momentos de su vida. Una especie de vacío permanente, de que falta algo o alguien.


  • La culpabilidad, por haber sido el superviviente, por haber sido quien hoy continúa vivo. Como si fuera un acto de traición hacia el gemelo desaparecido.


  • Un cierto conflicto de inexistencia, derivado de la culpa, pues no se da derecho a vivir plenamente, a gozar, como cualquier persona.


  • La nostalgia inexplicable que invade el espíritu en muchas ocasiones.


  • El sentimiento de no pertenecer realmente a ningún grupo (de amigos, estudio, laboral…), de cierta extrañeza ante los demás, de sentirse de alguna manera incomprendido.


  • La búsqueda incesante de algo, lo que lleva muchas veces a constantes cambios de casa, de trabajo o de ciudad, o a la simple sensación interna de estar buscando. Pero el dilema del gemelo superviviente es que no sabe lo que busca, no sabe lo que le falta, no sabe lo que perdió.


  • La aparición de lo doble en distintos ámbitos de su vida: dos trabajos, dos relaciones al mismo tiempo, dos coches, dos casas o compra doble de camisas, pantalones o de cualquier otro objeto.


  • La necesidad de fusión en las relaciones, sobre todo amorosas.

  • Los desórdenes amorosos: relaciones imposibles o conflictivas, debido a circunstancias como ausencia de compromiso, distancia o adulterio, entre otras. Todo debido a que a quien de verdad busca y espera es a su gemelo perdido.


  • Los flechazos eléctricos, cuando se produce la conexión con un gemelo simbólico, bien por relación de fechas de nacimiento o concepción; parecido físico; nombres o apellidos iguales o cualquier otra variante que haga entender a nuestro inconsciente que, simbólicamente, estamos ante la persona que sería hoy nuestro gemelo real.

Cada vez son más las personas que llegan a mi consulta con este Síndrome y que han resuelto la problemática por la que acudieron: crisis existenciales, miedos, dependencia emocional, trastornos de comportamiento, desórdenes amorosos… Detrás de lo cual se encontraba escondida la desdicha de haber perdido a su gemelo.



Helena Fernández Brioso.

Especialista en Biodescodificación. BioNeuroEmoción®. Psicosomática Clínica y Humanista.

Máster en Inteligencia Emocional e Intervención en Emociones y Salud.

Psicología Positiva y del Bienestar.

Máster en PNL & Experta en Coaching. Hipnosis. PSYCH-K®.

Experta en Par Biomagnético.

Si te reconoces en este Síndrome, pide ya tu cita, presencial o por Skype, en

biosaludsevilla@gmail.com

Entradas Destacadas

¡Bien! Mensaje recibido

Consultas Presenciales y Online, estés donde estés.

Únete a mi lista de correo

Síguenos en Facebook
Archivo